Industrias Lopraiza s.a de c.v - Productos, ofertas, noticias

Artículos

Industrias Lopraiza construyendo playas

hace 2 meses

Caso de éxito

El pasado 15 de octubre de 2005, se registró en la península de Yucatán una de las tormentas tropicales más peligrosas en la historia de México, el huracán Wilma.

La tormenta llegó a ser un huracán categoría 5, el cual dejo el impacto económico más grande en la historia de México. Se reportó la pérdida de 7.5 billones de dólares, afectando gravemente el turismo y la economía en esa área.Se calcula que Cancún resistió los estragos de Wilma por más de 60 horas, sin embargo el daño en las playas de Cancún fue inminente.El 19 de mayo del 2006, los gobiernos empezaron a reconstruir las playas con la reposición de 25 metros de ancho en arenales, debido a que habían sido erosionadas por la catástrofe.El Gobierno Municipal junto con el Gobierno Estatal decidió invertir 60 millones de dólares para volver a traer la arena que el huracán Wilma le quitó a las playas de Cancún.La primera acción del Gobierno fue contratar a unos “Expertos” holandeses que con la ayuda de un barco bomba, a casi dos kilómetros de distancia de Wilma, mandarán la arena de regreso a las hermosas playas de Cancún.
No obstante, las maniobras fueron muchas y muy difíciles, el barco “pujó” y “pujo”, la tubería desde esa distancia hasta las rocas descubiertas por Wilma, nunca pudieron aguantar el oleaje y mucho menos, el peso de la arena y sus muchos intentos después de varias semanas, sin resultado alguno, desistieron de la obra y tuvieron que retirarse. Los gobiernos de Quintana Roo cancelaron el contrato, perdiendo 20 millones de dólares. Como pena por gastos que la empresa había hecho al traer su barco y estancia infructuosa, según cláusulas convenidas en el rompimiento de la negociación del contrato.

Pero el problema fue resuelto con la intervención de bombas para aguas negras VH-pump® VHS-615T de Industrias Lopraiza.

Siguiendo la asesoría de los expertos de Lopraiza se realizaron bombeos con mangueras flexibles, que lograron bombear los bancos de arena localizados desde uno y medio a dos kilómetros de distancia en profundidades hasta de 30 metros en Cancún. Recuperando así la gran mayoría de la arena que el huracán Wilma se había llevado.